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“Calilla”: un cóctel con nombre de caracola, toques salinos, ginebra ‘stevia’ de Alhama de Granada y caviar de Riofrío

29 septiembre, 2020
La coctelería Ruta de la Seda enseña a preparar cuatro cócteles gourmet, con y sin alcohol, repletos de colorido, sabor y sorpresas, uno de ellos con ginebra ‘stevia’ de Alhama de Granada dentro de la octava edición de la Granada Gourmet

Animada coctelería en Granada Gourmet. Mercedes Lara, la responsable de Ruta de la Seda Gin & Cóctel, impartió su taller de coctelería gastronómica líquida, enseñando algunas de sus técnicas y sorprendiendo a los espectadores.

Comenzó preparando un combinado bautizado como ‘Calilla’, que es nombre de caracola y, como tal, tenía una presentación de mar y toques salinos. Lo hizo con una ginebra con stevia de Alhama de Granada, de la que echó una onza y media (90 ml) a la coctelera. Añadió una onza de zumo de naranja natural y sirope de azúcar, obtenido de derretir una jarra de azúcar y una de agua. Añadió una infusión de té verde, recordando el pasado árabe de nuestra tierra, y un poquito de hielo.

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Llegó el momento de agitar bien, hasta que la coctelera se sienta fría, «que es el momento en que el cóctel ha alcanzado su punto exacto», señaló Merche. Vertió el contenido sobre la caracola de mar, lo que permite «vivir una experiencia y llenarse los cinco sentidos». Remató con aire de limón y sal que imitaba la espuma del mar, y un poquito de alma de caviar de Riofrío.

El siguiente cóctel que preparó Merche fue el ‘Pradonegro’, un trampantojo con forma jardín en una tarde de otoño, encerrado en una urna con forma de invernadero al que se añadirá aroma de tierra mojada al final del proceso. Se sirve en una preciosa taza de café, un guiño a Ley Seca, de los tiempos en que se trataba de burlar la Prohibición tomado el alcohol en inocentes tazas.

Merche comenzó poniendo musgo liofilizado, una onza de vino tinto Muñana, que no solo de destilados se nutre la coctelería. Añadió una mermelada de naranja amaga del valle de Lecrín, un toque de castañas asadas y ahumadas, un chorrito de zumo de limón, siempre recién exprimido para mantener los aromas; y triple seco de Cointreau. Hielo y a agitar con energía.

El humo con hielo seco termina de darle la atmósfera a un fascinante trampantojo que hará las delicias de los amantes de lo gótico. Y es que «todo lo que lleva un cóctel debe aportarle algo», señaló Mercedes, quien recomendó acompañarlo con un paté rebozado con un bizcocho de setas, una combinación perfecta para el otoño.

La responsable de Ruta de la Seda siguió empeñada en ‘engañar’ al personal y creó dos Mocktails o, para los novatos en estas lides, dos falsos cócteles, que la palabra ‘mock’ significa algo así como burlarse o mofarse de alguien.

Su primera propuesta: una versión del ‘Espresso martini’, con 45 ml. de café recién hecho, normal o descafeinado. 30 ml. de chocolate negro con piomenta rosa de Sierra Nevada hecho sirope y un poco leche de almendras. Se añade el hielo y a agitar bien. Para el efecto rim con el que se decora el filo de la copa, se le ralla un poquito de chocolate blanco y se usa sirope de azúcar y pimienta. Merche lo presentó dentro de una cafetera con hielo seco, para hacer ese humo tan visual y transmitir la sensación de tomar un café ardiente, cuando se trata de un mocktail helado.

La exhibición de La Ruta de la Seda terminó con otro mocktail bautizado como ‘El edén’ y que aprovecha la feracidad frutícola de nuestra Costa Tropical. Merche comenzó separando una clara de huevo, que agitó para que cogiera textura. Añadió a la coctelera 30 ml. de mango triturado en una buena batidora y pulpa de maracuyá o fruta de la pasión. Vertió una infusión en frío con stevia, menta y cítricos. Una hojita de menta y un toque de zumo de limón. En este caso le tocó de una manera especialmente vigorosa, «para que salga la espuma».

Lo sirvió añadiendo un top recién traído a Granada: un spritz embotellado de Bodegas Espadafor, consiguiendo un cóctel muy equilibrado, fresco, afrutado y cremoso. ¡Y de km. 0!

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